Centro cultural en Reinosa

Sinaldaba arquitectura, Centro cultural en Reinosa. 01

Sinaldaba arquitectura, Centro cultural en Reinosa. 01

Sinaldaba arquitectura, Centro cultural en Reinosa. 02

Sinaldaba arquitectura, Centro cultural en Reinosa. 02

Sinaldaba arquitectura, Centro cultural en Reinosa. 03

Sinaldaba arquitectura, Centro cultural en Reinosa. 03

Sinaldaba arquitectura, Centro cultural en Reinosa. 04

Sinaldaba arquitectura, Centro cultural en Reinosa. 04

Sinaldaba arquitectura, Centro cultural en Reinosa. 05

Sinaldaba arquitectura, Centro cultural en Reinosa. 05

Sinaldaba arquitectura, Centro cultural en Reinosa. 06

Sinaldaba arquitectura, Centro cultural en Reinosa. 06

Requiere por fuerza que nos sirvamos de los recursos naturales de los que disponemos y los empleemos de la forma más eficiente posible

“ Puso Dios en mis cántabras montañas

auras de libertad, tocas de nieve,

 y la vena del hierro en sus entrañas.

Tejió del roble de la adusta sierra….”

Así comenzaba Marcelino Menéndez y Pelayo su poema dedicado a su Cantabria.

 

Desde un punto más humilde, y sin caer en metáforas formales carentes de sentido, pretendemos realizar unos espacios en los que la sociedad reinosana pueda sentirse identificada.

El emplazamiento en donde se desarrolla el concurso es una zona totalmente consolidada y en donde el antiguo mercado había quedado comprimido por las construcciones que lo rodeaban, creando esto una sensación de inquietud y encajonamiento, afectando así a los espacios públicos de esta zona.

Es por esto que lo primero que creemos que hay que solucionar es la congestión del espacio existente y tratar de descomprimir el conjunto. Nos parece necesario en un edificio como este centro cultural que proponemos intentar desmaterializar los límites, buscar “perderse” en un diálogo exterior-interior que fomente la realización de actividades, las relaciones sociales y que atraiga a gente de todas las edades para poder dotar a los espacios propuestos de la vida necesaria para convertirse en un foco en Reinosa.

Por ello, proponemos liberar las esquinas del conjunto generando espacios exteriores públicos pero existiendo una continua relación con el interior en función de la demanda para determinadas actividades. Creemos y queremos que estos espacios sean el intercambiador entre el dentro-fuera para que así exista una transición entre Reinosa-Centrocultural; Empleamos pórticos de madera que estarán cubiertos mediantes elementos textiles y vegetales para así poder disponer de zonas cubiertas exteriores en función de la época del año (en invierno protegerán de las inclemencias mientras que en verano aportarán la sombra necesaria) y de las necesidades requeridas.

Continuando con el proceso para conseguir que este Centro Cultural se convierta en un lugar usable, necesitamos que sea viable. Esta viabilidad pasa absolutamente porque sea sostenible. No podemos permitirnos un espacio en el que su mantenimiento suponga un coste tan elevado que provoque que caiga en desuso. Por ello desde el comienzo del proyecto, los requisitos de sostenibilidad son una obsesión; Realizar un edificio de estas características con un presupuesto tanto de construcción euros/metro cuadrado como de mantenimiento muy reducido, requiere por fuerza que nos sirvamos de los recursos naturales de los que disponemos y los empleemos de la forma más eficiente posible.

El espacio interior se estructura en tres bloques de hormigón blanco fotocatalítico autolimpiable, que nos permite por una parte que el aspecto del edificio no se deteriore con el paso del tiempo y que además este tipo de hormigón actúa como catalizador de CO2 reduciendo los niveles de contaminación existentes. Emplearemos elementos industrializados con geometría sencilla consiguiendo así abaratar costes y reducir plazos de ejecución.

Planteamos una “nave” central lo más diáfana posible como espacio multifunción (exposiciones, juegos, conferencias, conciertos, cafetería con dos espacios exteriores…) rodeada por dos volúmenes más reducidos a ambos lados ya con espacios más contenidos y con usos enfocados a clases, talleres, zonas de ensayo, lectura… Buscamos la máxima flexibilidad de usos y configuraciones para poder satisfacer las diferentes demandas requeridas.

Las entradas de luz tienen lugar tanto por los lucernarios como por los frentes de los tres volúmenes. Todos ellos están formados por una cámara de 50cm de policarbonato celular que además de aislar con un costo inferior al vidrio, nos permite reinterpretar las tradicionales galerías Reinosanas y aprovecharnos del aire caliente generado en el interior para calefactar las diferentes estancias en conjunto con el suelo radiante. Además en el interior existen elementos vegetales para poder ayudar en la renovación del aire interior.

Mediante los tres materiales citados (madera, hormigón y policarbonato) que nos permitirán un ahorro tanto constructivo como de mantenimiento y en conjunto con otro tipo de sistemas como la captación solar o el reciclaje de aguas pluviales, conseguimos la viabilidad necesaria para que esta instalación funcione para poder convertirse en un centro de referencia de la sociedad reinosana.

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